















Cuando menos lo esperas, te das cuenta que el espacio te limita. Porque ya nada te sorprende y caes en la rutina y dejas de sentirte vivo. No hay más alternativa que salir a explorar lo aún desconocido y encontrar ese algo que te sorprenda: esa magia que te hace sentir vivo y te permite crecer de formas que jamás imaginaste.